COACHING PARA EMPRESARIOS Y EMPRENDEDORES

Que es COACHING? El coaching es un método que consiste en dirigir, instruir y entrenar a una persona o a un grupo de ellas con el objetivo de conseguir alguna meta o de desarrollar habilidades específicas en su empresa o negocios.











jueves, 8 de septiembre de 2011

14 Consejos para DELEGAR

El éxito en delegar no se mide por cómo delegas, a quién delegas, o qué tan seguido lo haces. Delegar de forma efectiva no es solamente añadir éxito a tus logros, sino multiplicarlos. En la mayoría de los casos, no delegar eficazmente reducirá la velocidad de tu desarrollo. Si deseas mejorar el uso de tu tiempo, delegar es esencial.

Delegar es más que solamente transferir trabajo. Significa involucrar a otros en la responsabilidad de los resultados, darle a alguien más la libertad para tomar decisiones de cómo lograr alcanzar esos resultados. Significa soltar.

Conozco a alguien que solía traer trabajo a casa al terminar su horario. Y cada noche después de cenar con su familia, se iba a un rincón y trabajaba por varias horas más. Una vez, su hija de seis años le preguntó a su mamá, “¿Porqué papá se va a ese rincón todos los días después de cenar?” La mamá le explicó que papá tenía mucho trabajo que hacer, y que no le había sido posible terminar durante el día. La hija replicó, ” ¿Entonces porqué no ponen a papá en una clase con los lentos?” Cuando su esposa le contó lo que la niña había dicho, la realidad lo sacudió y decidió que a partir de ese momento no traería más trabajo a casa. La única forma en la que podría lograr hacer todo el trabajo dentro de su horario normal de oficina, era delegar parte de ello a otros. Según fue aprendiendo a delegar, sus habilidades como ejecutivo mejoraron dramáticamente y posteriormente fue ascendido en la compañía.

Revisemos algunos consejos para delegar eficazmente:

1. Selecciona a la persona adecuada para el trabajo. Para elegir al indicado hay dos razones: el individuo es el mejor calificado y puede lograr los mejores resultados. O el individuo será el más beneficiado aprendiendo de esta experiencia al tomar el trabajo. El proyecto contribuirá a su experiencia y desarrollo, lo cual aprovechará la empresa más adelante.

2. Dále información suficiente. Presenta una perspectiva global de lo que pretendes, para que la persona a quien vas a delegar el trabajo, pueda visualizar como es que el trabajo encaja dentro de toda la operación. No atesores información para ti. Determina en qué forma se sabrá que habrán obtenido éxito para que el nuevo responsable tenga una idea clara de lo que quieres lograr. Señala el ganar-ganar. Qué hay para esta persona en este proyecto. “Darte a ti esta responsabilidad me dará más tiempo a mí para enfocarlo en XYZ, y tu tendrás la oportunidad de aprender más sobre lo que está sucediendo afuera de nuestro departamento, lo que te pondrá en una mejor situación para esa promoción que deseas.

3. Delega el trabajo completo a una persona y dale toda la responsabilidad. Esto elevará el interés del individuo en el proyecto y le dará un sentido más profundo de logro y satisfacción cuando la tarea se haya completado. Sin embargo, la responsabilidad última recae en ti. Cuando delegas algo a alguien, asegúrate de que otros sepan que tú has dado la responsabilidad y autoridad a ese individuo, y de que están en libertad de trabajar y conseguir los resultados. Un director de cierta compañía, lleva a sus juntas pequeñas tarjetas de futbol plastificadas en las que escribe el nombre del proyecto que va a delegar y le entrega “la bola” al que será el responsable diciéndole: “Tú eres el responsable de este proyecto, no lo dejes caer” Una forma dramática de hacerle saber a esa persona y a todos los presentes en la junta que a él/ella se le ha dado esta responsabilidad, autoridad y posesión del proyecto.

4. Enfócate en los resultados, no en el proceso. Delega responsabilidad, no trabajo. Muchos Gerentes o directores confunden delegar responsabilidades con quitarse trabajo de encima y dárselo a otros. Cuando le asignes un proyecto a alguien, permítele la libertad de ejercitar algo su iniciativa. Enfócate en lo que tú quieres, no en cómo hacerlo. Deja que él o ella desarrollen la metodología de cómo alcanzar la meta. Hay algunas excepciones a este respecto. Por ejemplo, si trabajas en una industria que requiere de un estricto control sobre ciertos procesos y procedimientos, que deben ser respetados, entonces el “cómo” será importante.

5. Delega a través del dialogo. No hables tu todo el tiempo, y no lo hagas en el pasillo. Delega en un ambiente que te permita hacer una explicación completa del proyecto. Minimiza las interrupciones y permite tiempo de sobra para el dialogo. Involucra a la persona en la discusión y fomenta sus comentarios y sugerencias. En lugar de preguntar: ¿Entiendes lo que quiero decir?, pregunta cosas como, “¿tienes algunas ideas sobre cómo vas a proceder? Con esto obtendrás más información de si lo que pediste fue comprendido.

6. Establece tiempos límite basados en la responsabilidad. No dejes las fechas en las que debe ser completado el trabajo inciertas o sin límite. No digas, ¿puedes darme esto lo más pronto posible? O, por favor haz esto cuando te sea posible” Sé específico acerca del momento en el que quieres que el trabajo sea completado. “Confío en que te harás totalmente responsable de que esto se haga. Si tienes cualquier problema o necesitas ayuda, sabes como encontrarme. ¿Ves algún problema en terminar esto para el 31 de mayo?

7. Establece fechas para revisión. Si no revisas el progreso del proyecto, entonces no habrás delegado el trabajo sino que ¡lo habrás botado! Lleva una bitácora que te ayude a revisar cada trabajo que hayas delegado. Pídele al responsable que reporte el progreso de la tarea en las fechas que ambos negociaron.

8. Ofrece retroalimentación positiva y constructiva. No te enfoques en lo que está mal, sino más bien en lo que se puede hacer para lograrlo mejor. “Parece que hay un problema aquí. ¿Qué es lo que necesitas hacer para encaminarte de nuevo?

9. Provee los recursos necesarios. Aclara si el trabajo involucra a más personas o recursos que se necesiten para completar el trabajo. “Habla con Pedro del departamento de contabilidad. Susana en compras te puede conseguir las formas que necesites”.

10. Ofrece guía y consejo sin interferir. Señala los obstáculos con que se pueden encontrar. “Jaime en compras nunca revisa sus correos electrónicos, así que es mejor llamarlo por teléfono para cualquier urgencia. Es posible que necesites empujar a Ricardo en mercadotecnia para mantener el proyecto en camino”

11. Establece los parámetros, condiciones y términos antes de delegar.
 No impongas controles después de que has delegado algo. Manifiéstalos inmediatamente.

12. No les permitas que te deleguen de regreso el trabajo. Si alguien te trae un problema puedes escuchar sin asumir responsabilidad para resolver el problema. La persona puede detenerte en el pasillo para preguntarte qué es lo que piensas. Voltéale la pregunta con un ¿qué piensas tú? O si la persona te pide que si es posible postergar la fecha límite una semana más. Nuevamente regrésala diciendo ¿Es posible? ¿Nos ayudará eso a alcanzar nuestra meta? O puedes hacer preguntas como: ¿Qué recomendaciones tienes para manejar la situación? ¿Cuáles son las alternativas? ¿Cuál acción debemos tomar? En otras palabras, no lo rescates. En tu dialogo, mantén el enfoque en esta persona y no permitas que te regresen la responsabilidad.

13. Provee respaldo y apoyo cuando sea necesario. Hay una diferencia entre apoyar y rescatar. Si algo no va bien, apóyalo discretamente como hacer una llamada telefónica a alguien involucrado que no está cooperando. Déjales saber que no tienen que luchar sus batallas sólos.

14. Dale todo el crédito y reconocimiento a la persona que complete el trabajo. No te quedes tú con el crédito. Y si el responsable no logró el cometido asume tú la responsabilidad. Si la persona no ha desarrollado completamente sus habilidades como para completar el trabajo, tú como ejecutivo a cargo puedes asumir la responsabilidad de ello. Aprende de la experiencia para que puedas delegar más eficazmente la próxima vez.

Espero que estos consejos te sirvan: Suerte EL EXITO es de quien lo TRABAJA. 

lunes, 5 de septiembre de 2011

Los Negocios hay que verlos con Oportunidad (3a. Parte)

Los Negocios hay que verlos con Oportunidad (2a Parte)

Los Negocios hay que verlos como oportunidad


Negocios area de oportunidad si lo sueñas lo deseas si lo quieres lo conquistas y si lo conquistas te realizas como persona o empresarios.

8 Reglas del Liderazgo

Por: Jose Luis Ayala R.



Los lideres debe ser guias, deben de demostrar confianza a sus empleados, deben ser honestos, proactivos y activos, las 8 reglas del liderazgo:

1. Los líderes renuevan constantemente su equipo, procurando que los cargos estén ocupados por las personas correctas, los capacitan para que hagan correctamente su función y los motivan y reconocen para así no solamente motivar a ellos sino a los demás miembros del equipo.

2. Los líderes no sólo deben asegurarse de que los empleados vean la misión, sino de que la vivan.

3. Los líderes son encantadores, generan mucha empatía, se ponen en el lugar del resto para saber cómo piensa y que le deben decir, utilizan bastante su inteligencia emocional.

4. Los líderes crean confianza con su sinceridad, transparencia y méritos: sea honesto con todo el mundo en la compañía. La sencillez y humildad es muy importante. No permita que su cargo, sea cual fuere, se le suba a la cabeza.

5. Los líderes tienen el coraje de tomar decisiones impopulares: el líder no existe para hacer que todo el mundo sea feliz, sino para liderar. Muchas veces lo correcto, lo ético, no es lo que a todos gusta, sin embargo, tienen la fortaleza necesaria para defender sus principios.

6. Los líderes cultivan sus virtudes, en el trabajo hay muchas virtudes que se pueden utilizar: perseverancia, aprovechamiento del tiempo, prudencia, fortaleza para acabar un trabajo bien hecho inclusive cuando uno está ya cansado, optimismo para no desmotivarse fácilmente.

7. Los líderes fomentan el riesgo y el aprendizaje con el ejemplo: si queremos que nuestra gente haga algo nuevo, debemos hacerlo primero nosotros.

8. Los líderes reconocen los logros de su equipo y los celebran en grande.

Comienza a ser sincero contigo mismo, reconociéndote por tu valor, por tu voluntad y por tu debilidad para justificarte.

Recuerda que dentro de ti hay una fuerza que puede hacerlo todo; reconociéndote a tí mismo más libre y más fuerte, dejarás de ser un títere de las circunstancias, porque tú mismo eres tu destino.

Se busca emprendedor fracasado ! ! ! !

¿Qué clase de país es el nuestro que no entiende que un emprendedor que haya fracasado es una apuesta de éxito para el futuro?, ¿Por qué nuestra cultura no acepta el riesgo?, ¿Por qué los bancos no dan créditos cuando huelen un atisbo de riesgo?, ¿Por qué muchas personas evitan hablar de fracasos en su CV?, ¿Piensas que alguien que no haya roto nunca un plato es una apuesta segura?.

Desde mis inicios profesionales siempre he oído decir que en la cultura ESTADOUNIDENSE y en la CHINA el fracaso suele ser la clave del éxito. Puede parecer un tópico, pero en EEUU hay consultoras que no contratan a un alto ejecutivo si antes no se ha dado como mínimo dos FRACASOS parece increible pero cierto, pero esta teoria tiene su lógica, ya que sólo quien ha estado dentro del pozo sabe que no hay que volver ahí.

El FRACASADO tiene otra vision diferente al que nunca lo fue sus tendencias es no caer en los mismo errores y eso lo lleva a perfeccionar su proceder y actividad diaria.

A continuacion dejo el siguiente articulo Manuel Ángel Méndez (El País, 24 julio 2011)

"EL FRACASO ES UN ESCALON PARA LLEGAR A LA CIMA"

Se busca emprendedor fracasado
Las empresas empiezan a ver en los empresarios arruinados un activo fundamental

Se está desmontando un mito: el del fracaso como estigma. Empresas, directivos y emprendedores en España van poco a poco abrazando la filosofía empresarial que se respira en lugares tan dispares como China o Estados Unidos. Presionadas por la crisis, por la necesidad de abrir mercados y lanzar nuevos productos, cada vez más organizaciones buscan incorporar a su plantilla empleados con una peculiar característica en su historial: haber creado una empresa y fracasado en el intento.

“Tres firmas nos han pedido recientemente fichar a antiguos emprendedores. Cada vez ocurre más. Si no lo piden y les explicamos por qué un perfil así podría encajar, lo entienden perfectamente”. Así explica Purificación Paniagua, socia de la firma de cazatalentos Neumann International, el cambio que se está produciendo. Es todavía incipiente, muy tímido, pero demuestra un giro de mentalidad respecto a uno de los mayores lastres empresariales de nuestro país: el miedo al fracaso.

Sólida experiencia comercial y de marketing, foco en el cliente, pasión, creatividad y capacidad de crecerse ante las dificultades son algunas de las habilidades adquiridas por un emprendedor que pueden resultar muy valiosas en una organización establecida. Según Paniagua, dada la coyuntura actual, demostrar que uno ha montado una empresa con éxito, al menos durante un tiempo, se está valorando mucho. Firmas con planes de expandirse en otros países, lanzar nuevos productos y servicios o crear unidades de negocio adicionales son las que necesitan estas capacidades.

“Los chinos dicen que el fracaso es la madre del éxito, y es cierto. Se aprende muchísimo de ello. Quien ha fracasado antes trabajará mucho más duro después para demostrar lo que vale”, asegura Kenneth Morse, fundador del MIT Entrepreneurship Center, emprendedor en serie y profesor visitante de Esade. Morse sabe bien de lo que habla. Creó seis empresas. Cinco fueron un éxito, y la otra, una completa ruina. “No me fío mucho de la gente con un currículo perfecto, probablemente se han arriesgado poco”, dice.

No es el caso de Luis Rodríguez Jiménez, de 40 años. Entre 1999 y 2003 vivió como directivo de Terra el ascenso fulgurante y el posterior desplome de la compañía tras la burbuja de las puntocom. El espíritu de aquella época le animó a poner en marcha su propia aventura, StreetLife, una agencia de publicidad online. Subieron rápido: grandes contratos, 30 empleados, premios… Pero cometieron errores, entre ellos, concentrar una parte importante de sus ingresos en solo dos clientes. Llegó la crisis, y con ella, las cancelaciones de contratos. Cerraron en 2009.

“Fuimos capaces de montar algo que funcionaba. En España nos fijamos poco en el mérito de tener una idea y demasiado en los errores. Decimos: ‘Qué desastre, algo habrás hecho mal’”, explica Rodríguez. Microsoft, sin embargo, vio en su fracaso una experiencia, un encaje ideal para la nueva unidad de negocio que planeaban lanzar. Le ficharon en 2010 para liderarla. “Valoraron muy bien mi pasado. Querían a alguien capaz de crear un área que no existía, de tomar el control y montar un grupo de gente”.

Casos como el de Rodríguez son una minoría, aunque creciente. En España solo un 4,3% de la población activa creó su propio negocio en 2010, según el último informe del Global Entrepreneurship Monitor (GEM). El miedo al fracaso, entre otros factores, es uno de los grandes obstáculos culturales para emprender en nuestro país. En el mundo anglosajón, todo lo contrario. Sobran los ejemplos. Desde la mítica frase de Thomas Edison, “No he fracasado 700 veces. He logrado probar que esos 700 caminos [para inventar la bombilla] no funcionarán”, hasta la cultura de prueba y error en Silicon Valley (California) que ha desembocado en el nacimiento de gigantes como Google, Apple o HP.

La filosofía de valorar el fracaso, muy común en el mundillo tecnológico, empieza ahora a extenderse a otros terrenos. “Un banco es conservador por naturaleza. Pero, a la vez, debe innovar si no quiere quedarse atrás. Para eso me contrataron. Y jamás me juzgaron por mi fracaso anterior, al revés, fue decisivo para conseguir el trabajo”, dice Andrés Fontao, director de negocio de banca móvil de Bankinter y miembro del área de innovación.

En 2003, tras cursar un MBA, Fontao lanzó Big Wireless, un proveedor de acceso a Internet en zonas públicas (hotspots). No calculó bien los tiempos, y dos elefantes, Swisscom y Telefónica, se colaron en su jardín. Ante semejante competencia y frustrado por no conseguir financiación, echó el cierre dos años después. Lejos de perjudicarle, su experiencia le valió un puesto en el departamento de innovación de Bankinter. “En España parece que solo nos importa el resultado final y no lo que hemos aprendido en el camino. En EE UU se valora todo”, afirma.

La mayoría coincide: es un problema cultural y, sobre todo, educativo. “No nos enseñan a afrontar el fracaso, a aprender de él. En la escuela y en la universidad solo memorizamos”, dice Paniagua. Luis Rodríguez opina, además, que la falta de formación a actuales directivos supone un obstáculo para entender y abrazar la cultura del riesgo. “Un ejecutivo que nunca ha montado una empresa no sabe lo que es, no sabe lo que aporta. Por eso es difícil que contrate a alguien con ese bagaje”.

Fichar a un emprendedor experimentado puede reportar muchos beneficios, pero no todos los candidatos valen. Aquellos que los son por vocación, por la pasión del éxito individual, difícilmente encajarán a largo plazo en una estructura organizativa, a las órdenes de uno o de más superiores. La clave está en dar con el perfil adecuado: ejecutivos con alma de emprendedores o emprendedores con alma de directivos. Tal vez acaben siendo su jefe.

miércoles, 31 de agosto de 2011

CONOZCA SUS NUMEROS


Elaborado por: Lic. Jose Luis Ayala

Cuando empiezas con tu aventura empresarial es muy facil despegar los pies del suelo tu mayor preocupacion son captacion de clientes y que tu negocio crezca, pero nos olvidamos de los NUMEROS, un error de este tipo puede ser crucial y corres el riesgo en perder todo lo que hiciste con antelacion.


Para algunos empresarios no es necesario contratar a un contador ni que utilice un programa de contabilidad. Siempre y cuando pueda indicar con precisión sus ingresos y sus gastos en los formularios de impuestos (y cuente con los registros necesarios para justificar su exactitud), no tendrá problemas e inclusive para esto existe una figura fiscal que en muchos estados de la republica se maneja la cual deberemos de utilizar en su momento.

Sin embargo, si tiene empleados, inventario, una gran cartera de clientes, una gran cartera de proveedores, activo fijo o si paga gastos importantes, deberá establecer procedimientos estándar de revision y supervision de tus actividades, ya sea en papel o en la computadora.

Llevar registros adecuados hará que su negocio sea más redituable y su crecimiento sera sostenible porque lo ayudará a:

a.-Detectar problemas de forma temprana (tales como la desaparición de inventario, aumentos en el costo de productos o equipos, fuga de dinero, desviacion de recursos, salidas no gustificada y clientes que no pagan a término.), antes de que destruyan su negocio.
b.-Mantener su flujo de caja a niveles aceptables.
c.-Determinar si es momento de subir (o bajar) los precios.
d.-Recopilar los informes financieros necesarios para obtener préstamos e inversiones.

Esta informacion usted la utilizara para tomar desiciones acertadas asi como preparar sus presentaciones de impuestos con rapidez y precisión.

Espero les ayude esta informacion y que cada vez que deseen gastar dinero haganlo con una CULTURA EMPRESARIAL.

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